sábado, 14 de septiembre de 2019

Toda iniciativa cuenta...

...y esta es muy interesante:
Las personas somos como árboles: cuanto más mayores nos hacemos, más raíces tenemos, y más nos agarramos a la tierra. 
Que la gente mayor pueda quedarse en sus pueblos, con autonomía y calidad de vida, es una de las claves para mantener un medio rural vivo. Algo que se convierte en todo un desafío en núcleos pequeños, apartados de los servicios y con un alto índice en envejecimiento, unas dificultades que comparten muchas zonas rurales de nuestro país. 

Así sucede en la Comarca de La Jacetania, en el Pirineo aragonés, donde trabajamos con ilusión y optimismo frente a la despoblación. Salvatierra de Escá, Sigües, Mianos y Artieda -el pueblo donde vivimos el equipo de Senderos de Teja- son municipios de menos de 200 habitantes, los más alejados de la cabecera de comarca. Ayuntamientos pequeños, con pocos recursos, pero que querían mejorar los servicios a sus mayores. 
Con ese reto nos pusimos manos a la obra en 2018, y así nació “Envejece en tu Pueblo”: un programa innovador, dinámico, de carácter integral y que tiene como protagonista central a la persona de edad avanzada que vive en el medio rural.
En 2019, “Envejece en tu Pueblo” fue galardonado por el Gobierno de Aragón con el Premio al Emprendimiento Social del Instituto Aragonés del Fomento en reconocimiento a nuestra innovadora labor para mantener los pueblos vivos, la misión de Senderos de Teja. Un proyecto que puede ser replicado en otros territorios rurales, de modo flexible y atendiendo a las particularidades de cada cual. ¿Quieres saber cómo?
Un cuidado puerta a puerta
Recorrimos los pueblos puerta por puerta para entender las necesidades físicas, cognitivas o emocionales de cada persona mayor. Después, comenzamos con los acompañamientos: a veces sólo hace falta compartir un rato en casa, charlando, y otras se necesita ayuda para ir a hacer unas gestiones al banco o acudir a una cita con el especialista médico. Pero siempre de una forma dinámica, ajustada caso a caso y a las necesidades de cada momento.
También ayudamos a los mayores a romper la brecha digital, a animarse con hábitos de vida más saludables -actividad física, alimentación, etc…- o a adaptar sus viviendas para mejorar en autonomía. 

Creando comunidad
Poder reunirse en torno a una mesa, charlar y compartir un buen rato en común, es el mejor antídoto contra la sensación de aislamiento y soledad. Por eso organizamos talleres de ocio, jornadas intergeneracionales o un comedor en infraestructuras municipales, donde la gente mayor se juntan a comer dos veces por semana. Espacios de encuentro para trabajar en la socialización y hacer seguimiento continuo de sus necesidades. Todo ello, realizado con el apoyo de los ayuntamientos y complementando los servicios ofrecidos por la Comarca, como ejemplo de alianza público-privada. 

Mientras seguimos acompañando día a día a los mayores de los cuatro municipios de La Jacetania, desde Senderos de Teja estamos ocupados en replicar “Envejece en tu Pueblo” en otros núcleos rurales con características y necesidades similares al nuestro. Porque queremos que la gente mayor pueda seguir viviendo en sus pueblos.
Si eres un ayuntamiento pequeño y quieres arrancar este programa innovador en tu pueblo, ponte en contacto con nuestro equipo y te ayudaremos.
(Busca "Senderos de Teja" para más información)

jueves, 5 de septiembre de 2019

Pequeños pasos.

Una vez acabado el tiempo fuerte del verano, es decir, los meses de julio y agosto, es tiempo de recapitular y mirar atrás y ver el trabajo hecho.
Mucho trabajo, es cierto, pero ha merecido la pena. Porque un grupo de jóvenes ha conocido bastante la realidad rural del Alto Tajo. Se han adecentado dos ermitas y se ha llevado a cabo tareas de limpieza en los alrededores de los pueblos.
Esperemos que el año que viene esto vaya a más y se consigan, poco a poco, los objetivos de este proyecto.






miércoles, 10 de julio de 2019

Continuando la marcha...



Después de algunas semanas de incertidumbre, el proyecto reinicia la marcha. Porque, por un lado, son 19 los jóvenes que se han apuntado a los campos de trabajo de este verano. Y, por otro, el local-albergue va a seguir a disposición del proyecto otros cuatro años más. ¿D qué se trata?


El PROYECTO “¿MUNDO RURAL SÍ, GRACIAS. YO EN EL ALTO TAJO” es una idea a desarrollar en los próximos años que supone invitar a personas, especialmente jóvenes de las ciudades, a conocer el mundo rural. A través de convivencias y encuentros, conferencias y campos de trabajo… la propuesta pasa por afrontar el futuro de los pueblos, estudiando, conociendo, proponiendo y motivando iniciativas viables que puedan ayudar a mantener e incluso aumentar la población.
El proyecto pretende abordar la situación actual, identificar a las personas e instituciones implicadas, evaluar los recursos disponibles, animar a quien esté interesado en invertir recursos humanos y materiales… Se trata de un proyecto modesto que no aspira a “solucionar” el problema de la despoblación sino sólo contribuir en todo lo que sea posible, aunque sea poco.
Para dicho proyecto me parece fundamental contar con un lugar y unas instalaciones de referencia. En este sentido, la vivienda de Peñalén me parece ideal por sus dimensiones y el lugar tan espectacular donde está situada.Dadas las mejoras y reformas ya realizadas en la casa en los cuatro años anteriores, supondrá un ahorro económico importante al no tener que empezar desde cero.
Además de este proyecto, también se van a llevar a cabo actividades de catequesis con niños y adolescentes de Molina de Aragón, manteniendo la oferta a colegios, parroquias, universidades y otros grupos similares sin entrar en competencia con las casas rurales, con las que para nada se pretende competir; al contrario, se ve como una oportunidad para atraer personas que decidan pasar unos días en los alojamientos disponibles.
 Con esta ilusión afrontamos, de momento, el verano con ilusión.

sábado, 25 de mayo de 2019

Diez medidas urgentes para salvar el mundo rural



No hay fórmula mágica capaz de revertir la calamitosa situación del Medio Rural español. ¿Es posible que un pueblo, letrado y vanguardista, culto y orgulloso de su historia, haya podido olvidar en tan solo 3 generaciones todo el bagaje cultural que atesoraba?
Más allá de la amarga situación que atravesamos por la despoblación tenemos que pensar que el contexto global en el que nos encontramos es de superpoblación y sobreexplotación del planeta. Es por esto por lo que el Mundo Rural, que abarca el 80% del territorio español, atesora una cantidad de riqueza cultural, natural, patrimonial, biodiversa… que si fuésemos capaces de preservar, proteger y dignificar podríamos colocar como motor del progreso que el país necesita (y más ahora a las puertas de la nueva recesión que se avecina). Pero como no nos cansaremos de decir, “no hay paisaje sin paisanaje”. Que los centros de poder y de decisión estén copados por “despaisajados” o “desmemoriados”, que decía Unamuno no justifica que se perpetúe esta injusta situación para la gente que habita en el medio rural o que simplemente tiene en el pueblo su “centro de gravedad permanente”. Lo difícil es cómo protegemos el paisanaje que queda y cómo reintroducimos aquel que es necesario para que los servicios a los que tenemos derecho y no siempre tenemos garantizados vuelvan a ser indiscutiblemente “rentables” en los parámetros de la economía de mercado. Obviamente se requiere inversión y sobre todo una voluntad política de hacer del Equilibrio Terriotrial y el cuidado del Mundo Rural una justa CUESTIÓN DE ESTADO.
No tenemos fórmulas para revertir la situación, pero sí una herramienta fiable (La ley de desarrollo Sostenible del Medio Rural 45/2007 y el RD 752/2010 que la desarrolla) y una serie de potencialidades económicas que son las siguientes:
1)- Funcionarios de la administración pública: Existe una cantidad importante de población flotante en el Medio Rural nutrida por funcionarios (administración local, educación, sanidad). Incentivar y facilitar la instalación de aquellos que además de trabajar quisieran instalarse allí con sus familias permitiría aumentar la renta de los propios trabajadores, fijar población y disminuir la huella de carbono. Esta medida está plasmada en la LDSM en el artículo 31, y no es nueva: es lo mismo que en el saber popular denominamos “la casa del cura”, “la del maestro”, “el farmacéutico” “el secretario”… que eran propiedades bien del ayuntamiento, bien del común de los vecinos donde los funcionarios se podían instalar.
2)- En pleno proceso de desertización y cambio climático el agua debería ser un valor estratégico a proteger. Esto tampoco es nuevo. Existen organismos supraautonómicos llamados “confederaciones hidrográficas” que debería velar ahora más que nunca por la salud de los ríos, no solo para gestión de trámites como restaurar un lavadero o hacer una cesión de aguas para una industria, sino para garantizar el suministro de agua de boca y de riego de calidad, verificar el correcto manejo de residuos, vigilar el cumplimiento de las guardas y servidumbres de paso, investigar las milagrosas desapariciones de fuentes, abrevaderos y otros puntos de agua que por más que denuncies nadie puede atender. La puesta a punto del trabajo operativo de las estas confederaciones tendrían un impacto en el empleo nada desdeñable.
3)- Imposible no mentar, en relación con lo anterior, lo necesario que es el cuidado de los montes para evitar incendios forestales. Los recursos del monte has sido siempre muy
valorados para las comunidades locales. Es de las pocas cosas que además todavía mantienen (en algunos sitios) cierta gobernanza comunal. Contratar mano de obra educación, prevención y actuación frente a incendios forestales, compaginándolo con otras actividades económicas tradicionales, como las suertes de leña, la resinación o el pastoreo constituiría de nuevo una fuente de riqueza importante para las comarcas.
4)- Según el preámbulo de la LDSMR el Mundo Rural en España contiene el 90% de su patrimonio cultural. El cuidado del Patrimonio material e inmaterial brilla por su ausencia. Las leyes que lo protegen no tienen una dotación económica, pero es que además la falta de técnicos por parte de las CCAA para las simples tareas de control tienen como consecuencia su pérdida inexorable. El cuidado y consolidación del patrimonio histórico, arqueológico y etnográfico constituiría un nicho de empleo importantísimo con un impacto social de un altísimo valor añadido (cuestiones de educación, autoestima, creación de lazos de comunidad, transmisión de conocimientos…).
5)- Otro gran sector de oportunidad es el agroalimentario, pero la PAC lo lastra. Los productores cobran precios bajos, los consumidores quieren pagar poco, y el margen que hay entre ambos (la transformación y la distribución) son los que se llevan los beneficios. La pequeña industria de transformación (tradicionalmente llevada a cabo por mujeres) en España podría calificarse como “acto heroico”. Nuestras administraciones no han sabido (o querido) trasponer eficaz o convenientemente las normativas europeas en materia de salud e higiene (los famosos paquetes sanitarios). Es inaudito que no haya posibilidad de crear pequeñas queserías, cerveceras, conserveras que permitan a los productores obtener un producto de calidad diferenciado y poderlo vender en mercados de proximidad. Más sangrante aún es el cierre de los mataderos municipales o la imposibilidad de contar con un servicio itinerante. ¿De verdad ninguno de nuestros sabios legisladores han relacionado nunca la expansión de la economía de los reinos hispanos en la Edad Moderna con la actividad ganadera extensiva?
6)- En una pirámide de población dominada de lejos por la tercera edad, que además tiene que cubrir amplias distancias de desplazamiento para recibir atención cuando no son directamente desplazados a residencias lejos de donde han vivido toda su vida, es conveniente una apuesta decidida desde las instituciones públicas por la “economía de los cuidados”. No se puede desatender así a la gente en el ocaso de su vida, privados además de la “generación soporte” que se fue a vivir a la ciudad. Educar desde los programas oficiales de formación para crear cuidadores y cuidadoras del propio territorio facilitaría la empleabilidad de parte de la población activa rural en la atención y acompañamiento de nuestros mayores.
7)- El turismo es uno de los sectores estratégicos en nuestro país. Según el Plan Nacional de Turismo y los informes de algunos organismos internacionales (como la UNESCO o la Organización Mundial del Turismo) cada vez hay una mayor demanda del turismo cultural y de interior. Algunas de esas asociaciones (así como otras como el Consejo de Europa) llaman la atención sobre una cuestión crucial: tenemos “recurso” pero no “producto”. Es decir, tenemos monumentos, paisajes, gastronomía, eventos culturales, rutas, cielos despejados… pero no tenemos planificación alguna ni se da oportunidad a ninguna escala a los gestores culturales para ordenar estos recursos de manera que sean a la vez protegidos, divulgados, valorados y rentabilizados. El que crea que el turismo asienta población se equivoca: el turismo asienta
población si involucras a todos los agentes locales y a todas las administraciones, y dejas que la iniciativa local cualificada planifique y gestione esos recursos.
8)- Otro sector estratégico del Estado es la Energía. Algunas de las zonas que más han perdido población son aquellas que contaban con plantas de generación de carbón, combinadas o nucleares, ya que el paulatino desmantelamiento de las mismas se vislumbra como algo inevitable. Convertirlas en macroplantas en renovables (investigación, fabricación, generación, y distribución) sería la salida más sensata. Mantendría puestos de trabajo y la posibilidad de que las empresas de generación siguieran manteniendo su actividad económica, puesto que nuestros gobiernos han invertido mucho en ellas.
9)- Lógicamente para asentar población son necesarios planes de vivienda comarcales que se basen no en la compraventa, sino en el alquiler, la cesión temporal o el contrato de custodia. Casas en ocasiones de alto valor patrimonial (histórico) que están prácticamente en ruinas y que necesitan de una inversión fuerte, o casas de varios propietarios a los que se les hunde por falta de acuerdo entre ellos, solares con restos de edificios derruidos… Es necesario un vuelco de la política de vivienda en el medio rural porque hacen falta casas para que la gente habite en ellas. El fomento de la rehabilitación de casas (tanto municipales como particulares) para aquellos que tengan voluntad en contribuir a la integración de nuevos pobladores puede ser un incentivo muy grande para las empresas de construcción que sobreviven en nuestras comarcas.
10)- La última medida es la concienciación. El mundo rural como cuestión de Estado. No hay mayor arma que la educación. Hay que dejar de ver el mundo rural como subsidiario del urbano (y no hay más que abrir un libro de 5º de primaria para darse cuenta del desprecio que subyace hacia lo rural y el tratamiento superficial que se le da). Todas las administraciones deben trabajar juntas en la elaboración de planes que optimicen y complementen cada uno de sus recursos para no perder ni un solo euro en burocracias que hacen lo fácil difícil a través de lo innecesario.
Colofón: todas estas medias enunciadas y categorizadas de diferente manera se encuentran en la LDSMR. Está claro que en este país poca gente las lee, aunque todo el mundo habla de ellas. Por eso hemos preparado este decálogo. Veritas liberavit vos. Aconsejamos encarecidamente ir a la fuente. [Artículo elaborado por la Asociación de Amigos de la Celtiberia. Publicado por Cope.es el 31 de marzo de 2019]

jueves, 2 de mayo de 2019

¿Un campo de trabajo?

Uno, no. Dos campos. Porque sí. Se me ocurrió el año pasado y, a pesar de haber rondado el fracaso porque estuvo a punto de ser suspendido, la experiencia mereció la pena. Mucho.
Por eso este año me dije: uno,no, dos. Aunaque también han surgido problemas de distinta índole, al final todo está en marcha. Lo mejor, que ya hay jóvenes interesados. Chicos y chicas de 18 a 25 años que se van a reencontrar con el mundo rural o lo van a descubrir.
Porque no lo he dicho, pero el lugar es espectacular: el corazón del Parque Natural del Alto Tajo. ¿Quién diría que no a una oferta así? Yo desde luego perdería la oportunidad. Ni la voy a perder. Así que lo disfrutaré a tope...

sábado, 23 de marzo de 2019

¿La ruta del Colesterol?



     Esta semana he tenido que ir al médico porque estaba notando que tenía un comportamiento un poco extraño para lo que es habitual a mí. Después de contarle mi problema le pregunté:
     -Doctor, ¿qué padezco?
Me respondió con una sonrisa burlona:
     -Padece... padece... ¡Un ocito! jjjjjjjj
     -¡Doctorrrr!¡Que es un chiste muy viejo!¡Que esto es muy serio! ¿Qué me está pasando?
     -Está bien, le diré: padece S.D.E.
     Aquella respuesta me asustó, porque no sabía qué leñes significaba ¿qué qué??? En cristiano...
     -No se asuste, no es para tanto. Sólo es Síndrome de Diógenes Evolucionado... No es grave; solo le da por recoger basura que otros tiran por el campo y usted la reclica; mientras no vaya a mayores puede estar tranquilo.
    -¿Tiene cura?
   -No, cura es usted. jjjj
Otra vez estaba burlándose de mí. Le hice ver mi malestar, así que recomponiendo su cara (intentaba dejar de sonreir), me dijo que se solucionaba cuando la gente dejara de tirar cosas por ahí. Y pensé: "Pues estoy jo...robado. Porque eso no va a pasar nunca".
     Con mi resignación debajo del brazo me despedí del doctor. Ya no me atrevía ha hacerle la última pregunta, por miedo a su respuesta. Pero me hubiera gustado saber porqué a la ruta que yo hacía le llamaban la ruta del colesterol si allí la gente lo que iba a dejar, más que colesterol, era el tabaco, las cervezas y los mocos... ¿Qué cómo lo sé? Porque grasa no encontré por ningún sitio, pero latas de cerveza, paquetes de tabaco y pañuelos de papel había para llenar un tren... Bueno, tanto como un tren no, pero sí un buen número de bolsas.

viernes, 15 de marzo de 2019

Salvemos el planeta.

"¡Salvemos el planeta!" gritaban miles de personas por las calles de muchas ciudades... "Quiero salvar el planeta", meditaba fray Leyrando mientras paseaba por los pinares próximos al monasterio. Así que cada vez que veía algo que no debería estar en aquel lugar, se agachaba y lo recogía; no podía con todo, pero sabía que más temprano o más tarde volvería a pasar y tendría la oprtunidad de recoger lo que había dejado.
     Al llegar a la celda, recuento; al principio se sorprendía de lo que encontraba, pero a puro de verlo cada día se acostumbró a recoger de todo. Estaba el papel (principalmente pañuelos), los metales de todo tipo (sobre todo latas oxidadas y aplastadas), los paquetes de tabaco y filtros (muchos, demasiados), las latas de aluminio (mayoría las que una vez estuvieron llenas de cerveza), cristal y el premio gordo de los plásticos (era impresionante lo numerosos que eran en algunos lugares)... Lo que tampoco faltaba: cartuchos y hasta un casquillo de bala. El frayle no pudo más que pensar: "Le estamos pegando tantos tiros al planeta que algún día lo vamos a matar... y nos vamos a dar un tiro en el pie que no va a tener remedio..."




Toda iniciativa cuenta...

...y esta es muy interesante: Las personas somos como árboles: cuanto más mayores nos hacemos, más raíces tenemos, y más nos agarramos a la...